domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 1∞

Era una simple mañana de verano, en mi opinión la más calurosa. Me levanté perezosa de la cama y bajé a desayunar. 
Perdonad, no me he presentado, mi nombre es Alexandra, tengo 15 años, soy castaña con ojos color miel, me encanta la mitología y la historia, lo sé, una niña de 15 años que le guste la historia es algo extraño.
Esta soy yo:

Bajé las escaleras y entré en la cocina.
- Buenos días dormilona.
+ Hola.- Dije preparándome un vaso de leche.
- Hija, date prisa sólo quedan 2 horas para irnos a Monte Roso.
+ Ya voy.
Terminé de desayunar, subí a mi habitación, me vestí e hice la maleta.
- ¡¡Mamá, ya estoy!!
Bajé corriendo con la maleta, salí y me monté en el coche al lado de mi hermano pequeño Miguel.
Después de 5 horas de sufrimiento viendo Dora la exploradora y Bob esponja, llegamos a una casa en medio del campo, era antigua pero acogedora. De pequeña me pasaba las tardes imaginando que era una casa encantada, con elfos, trolls, silfos, ninfas,... 
Bajé del coche corriendo, tenía que estirar las piernas.
Mi madre bajó y buscó la llave de la puerta, cuando la encontró abrió la puerta.
Salí corriendo hacia mi antiguo cuarto, todo estaba como yo lo dejé.Solté las cosas y me cambié de ropa porque como que no es muy aconsejable ir por medio del campo con short vaqueros y una camisa de tirantes. Decidí ponerme unas mallas negras con una básica verde de manga corta y me puse mis deportivas verdes, en el pelo me hice una simple trenza de espiga.Cogí mi mochila y metí una brújula por si me perdía, mi móvil, algo para picar, agua y por ultimo un poco de agua oxigenada, tiritas y vendas por si acaso.
Me colgué la mochila al hombro y bajé.
- ME VOY A DAR UN PASEO!.-Grité
+VALE, PERO SON LAS 5 ASÍ QUE A LAS 8 EN CASA
Salí saltando de la casa, antes en mi cuarto encontré un papel con un plano, entonces recordé que hice de pequeña un arco con flechas, el arco lo escondí dentro de un árbol cercano a la casa pero las flechas según el mapa las escondí en varios árboles.
Cogí el arco y empecé a buscar las flechas
Estuve buscando las flechas, y sólo encontré unas pocas como 6 aproximadamente, las metí en mi mochila de tal manera que si hubiera alguna emergencia las pudieran sacar al momento, probé mi puntería ya que llevaba ¿años? sin utilizar el arco.
- Humm, pues sigo teniendo puntería .- Dije tensando el arco y disparando a un círculo que había dibujado con una tiza que me había encontrado.



1 comentario:

  1. Holaa!!! me llamo Helena, soy de córdoba. he conocido esta historia por una amiga que también tiene un blog y le has comentado. se llama Natalia. bueno quería decirte que me encanta tu libro!!! yo también estoy escribiendo uno. mihistoriadeamorenlibro.blogspt.com.es si te apetece leelo. solo quería decirte eso. adioss XD

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