Tiré otra flecha pero esta fue a parar a un arbusto salvaje, este se movió ligeramente. Me helé completamente y pregunté titubeando:
- ¿Qui...quién anda..a ha..ay?
Ninguna respuesta, miré mi reloj marcaban las siete y media, salí pitando de allí. Corría hasta que oí una voz, procedía de el arbusto que se había movido. De él salió un joven de aproximadamente 1'70 metros, era rubio con unos ojos azulados, bastante claro de piel, tenía una belleza inigualable, con unas vestimentas un tanto majestuosas, llevaba un arco a su espalda y unas flechas de madera...espera un momento....esas flechas....¡¡esas flechas eran las mías!!.
- Quién eres tú y por qué tienes mis flechas.- Exclamé desafiante.
+ ¿Son tuyas?.-Dijo sacando una de su carcaj.
- Sí, son mías.
+ Demuéstralo.
- En el final pone las iniciales A.R.
Miró la flecha y hay estaban las iniciales.
+Vale, te creo, son bastante buenas.
- Quién eres.- Exclamé.
+Ven mañana a la misma hora y te diré quien soy, sólo te doy esta pista.- Dijo apartando parte de su cabello y enseñando su puntiaguda oreja.
- Eres...Eres un ser ¡¿mitológico?!.
+ Lo vas pillando, bueno como no te vayas ya no te digo mañana lo que soy.
- Como faltes estás muerto.
Sobre la última palabra río.
+ No eres la más indicada para decir eso.
- Bueno, pero no faltes.
Miré de nuevo mi reloj y marcaban las 8 menos diez!
+ Me tengo que ir, voy tarde y me van a castigar como no vaya.
Salí corriendo hasta llegar a casa, justo a las ocho en punto. Entré al salón, allí estaba Miguel jugando a los Legos y mi madre tejiendo una bufanda.
- Mamá, ¿Dónde está mis libros de mitología nórdica, germánica y griega?
+ Arriba, en tu cuarto en la estantería arriba del todo.
- Gracias.
Subí corriendo a mi cuarto, cogí los libros y empecé a buscar lo que era ese ser. Primero empecé por el de mitología griega y nada, luego por la germánica y tampoco.
- A la tercera va la vencida.- Pensé.
Abrí el libro y busqué las características de aquella extraña criatura. Por fin lo encontré, era un ELFO!, irreal, ¿verdad?. Empecé a leer el apartado:
Los elfos son espíritus o duendes extremadamente poderosos y bellos con apariencia humana, habitan en los bosques, cuevas o fuentes al norte de Europa. Tienen una apariencia frágil y se asemejan mucho a los humanos aunque son mucho más atractivos, de mejor figura y menor tamaño; otra característica que los diferencia de los humanos son sus orejas puntiagudas, su piel extremadamente pálida o en pocas ocasiones verdosa y sus grandes ojos almendrados.
Son seres que poseen una gran sabiduría, tienen una vista muy aguda y son capaces de ver el futuro; a pesar de su aparente fragilidad son increíblemente ágiles, graciosos y sutiles, pero tremendamente discretos y raramente son perceptibles al ojo humano.
Visten en tonos verdes que van de acuerdo con los bosques en los que viven y con ello logran camuflarse y ser casi imperceptibles a los humanos, son diestros en el uso del arco y la espada, una de sus principales misiones es proteger el hábitat en el que viven y para ello utilizan sus poderes mágicos.
Por último, los elfos son inmunes a las temperaturas extremas y cualquier tipo de enfermedades, son casi inmortales lo único que los puede dañar y matar es la violencia o la pérdida de interés en la vida.
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