miércoles, 27 de febrero de 2013

Capítulo 4: A&A

Me levanté sobre las 10 de la mañana(no es que fuese una chica madrugadora), me puse de pie y me vestí.
- ¿Qué me pongo para estar guapa y cómoda al mismo tiempo?.-Pensé
Al final me decidí por unos vaqueros, una camisa de rayas súper fina y una rebeca rosa clara de manga francesa también bastante finita
Bajé a desayunar, sólo estaba mi hermanito Miguel.
- Hola retrasado mental.- Dije dándole un beso en la cabeza.
+ A ti que te pasa pringada, estas extraña.
- ¿Te importa mucho?.- Dije cogiendo la primera cucharada de cereales.
+ Si te soy sincero NO.
- Pues eso, ¿Por cierto que hora es?
+ Las doce, papá se ha ido a recoger leña y mamá a cortar flores.
- Me voy afuera, paso de quedarme con un enano.
+ Imbécil..
- Un poco de respeto a tu hermana.-Dije saliendo por la puerta.

Ya no podía esperar más, estaba nerviosa y agitada así que decidí ir a practicar un poco con el arco, me adentré en el bosque y llegué a donde vi por primera vez al elfo y otra vez justamente estaba él, parecía que me esperaba..
- Hola!.- Dije.
+ ¡Hola!¿Vienes?.-Dijo caballeroso mientras me daba la mano.
- ¿A dónde?
+ Una sorpresa
Empezamos a andar y a los escasamente 10 minutos llegamos a un lugar maravilloso, una pradera verde con muchas flores maravillosas.
- ¿Te has dado cuenta de que todavía no conocemos ni nuestros propios nombres?
Los dos reímos al darnos cuenta.
+ Mi nombre es Alaric. ¿Y el tuyo?
- Alexandra, pero me puedes llamar Aly.
+ Bonito nombre ,Aly, ¿nos sentamos?.
- Por supuesto
Nos sentamos en la verde hierba y empezamos a hablar sobre nuestros ''tipos de mundos''. Seguíamos hablando cuando de repente deja de hablar y me mira directamente a los ojos y dijo:
+ Me encantan tus ojos..
- Son los típicos españoles marrones, los tuyos azules son mucho más bonitos y tu cabello rubio cortito me vuelve loca.- Me di cuenta que había dicho algo que me debería haber callado












sábado, 23 de febrero de 2013

Capítulo 3

Ahora mismo estaba...¿soñando?, la voz de mi madre hizo sacarme de mis pensamientos.
+ ¡La comida ya esta lista!
Bajé las escaleras y entré en la cocina.
· ¿Qué hay de cenar?.- dije algo más animada.
- PIZZAAAAAAAA!!.-Gritó feliz mi hermanito Miguel.
· BIEEEEEEEEEN.- Grité.
Por fin terminé de cenar, subí a mi cuarto y cerré la puerta, me eché en la cama y suspiré:
- ¿un mito verdadero? es para morirse.
Cerré los ojos al cabo de un rato los abrí y ¿sabéis que me encontré delante mía? a nuestro amigo el elfo a un centímetro de mi cara.
- Ahhhhhh.-Grité- ¿¡Qué haces en mi casa!?.
+ Calla que no quiero que me vean y he venido porque bueno me aburría.....-Dijo un poco tímido.
Me callé y el sonrió.
+ ¿Ya sabes lo que soy o no?.- Dijo mirando la página donde salían los elfos.
- Obvio.
+ ¿Cómo lo supistes?
- Orejas puntiagudas y gran belleza.
+ ¿Gran Belleza?.- Dijo nervioso y sonrojado
- Sí, dicen que los elfos sois criaturas con una belleza superior a cualquier humano.
+ ¿Y tú que piensas?.- Dijo acercándose a mí, estaba casi rozando mi mejilla.
- Que los libros no mienten.- Nuestras narices se rozaban para terminar en un beso pero de repente tocan la puerta.
- Escóndete  debajo de la cama.
Me obedeció y se metió debajo de la cama.
- Adelante.- Contesté cogiendo el libro de mitología y haciendo como si leyese.
Era mi madre, sólo quería darme las buenas noches
· Buenas noches hija, que descanses.
- Buenas noches mami.- Dije mientras cerraba la puerta.
- Ya puedes salir.
+ Menos mal, sino me iba a asfixiar.
Me limité a reír.
+ Que tarde, debo irme.
- ¿Sigue en pie lo de mañana?
+ Por supuesto.
- Pues adiós.- sonreí pícara, cosa que hizo ruborizarse y sonrojarse.
+ Adiós.- Dijo saltando por la ventana.

Me eché en la cama por segunda vez y intente dormirme sin mucho resultado ya que haberme ¿enamorado? de un elfo no es una cosa muy normal la verdad.
Mañana sería un día especial me repetía a mi misma.







domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 2

Tiré otra flecha pero esta fue a parar a un arbusto salvaje, este se movió ligeramente. Me helé completamente y pregunté titubeando:
- ¿Qui...quién anda..a ha..ay?
Ninguna respuesta, miré mi reloj marcaban las siete y media, salí pitando de allí. Corría hasta que oí una voz, procedía de el arbusto que se había movido. De él salió un joven de aproximadamente 1'70 metros, era rubio con unos ojos azulados, bastante claro de piel, tenía una belleza inigualable, con unas vestimentas un tanto majestuosas, llevaba un arco a su espalda y unas flechas de madera...espera un momento....esas flechas....¡¡esas flechas eran las mías!!.
- Quién eres tú y por qué tienes mis flechas.- Exclamé desafiante.
+ ¿Son tuyas?.-Dijo sacando una de su carcaj.
- Sí, son mías.
+ Demuéstralo.
- En el final pone las iniciales A.R.
Miró la flecha y hay estaban las iniciales.
+Vale, te creo, son bastante buenas.
- Quién eres.- Exclamé.
+Ven mañana a la misma hora y te diré quien soy, sólo te doy esta pista.- Dijo apartando parte de su cabello y enseñando su puntiaguda oreja. 
- Eres...Eres un ser ¡¿mitológico?!.
+ Lo vas pillando, bueno como no te vayas ya no te digo mañana lo que soy.
- Como faltes estás muerto.
Sobre la última palabra río.
+ No eres la más indicada para decir eso.
- Bueno, pero no faltes.
Miré de nuevo mi reloj y marcaban las 8 menos diez!
+ Me tengo que ir, voy tarde y me van a castigar como no vaya.
Salí corriendo hasta llegar a casa, justo a las ocho en punto. Entré al salón, allí estaba Miguel jugando a los Legos y mi madre tejiendo una bufanda.
- Mamá, ¿Dónde está mis libros de mitología nórdica, germánica y griega?
+ Arriba, en tu cuarto en la estantería arriba del todo.
- Gracias.
Subí corriendo a mi cuarto, cogí los libros y empecé a buscar lo que era ese ser. Primero empecé por el de mitología griega y nada, luego por la germánica y tampoco.
- A la tercera va la vencida.- Pensé.
Abrí el libro y busqué las características de aquella extraña criatura. Por fin lo encontré, era un ELFO!, irreal, ¿verdad?. Empecé a leer el apartado:

Los elfos son espíritus o duendes extremadamente poderosos y bellos con apariencia humana, habitan en los bosques, cuevas o fuentes al norte de Europa. Tienen una apariencia frágil y se asemejan mucho a los humanos aunque son mucho más atractivos, de mejor figura y menor tamaño; otra característica que los diferencia de los humanos son sus orejas puntiagudas, su piel extremadamente pálida o en pocas ocasiones verdosa y sus grandes ojos almendrados.
Son seres que poseen una gran sabiduría, tienen una vista muy aguda y son capaces de ver el futuro; a pesar de su aparente fragilidad son increíblemente ágiles, graciosos y sutiles, pero tremendamente discretos y raramente son perceptibles al ojo humano.
 Visten en tonos verdes que van de acuerdo con los bosques en los que viven y con ello logran camuflarse y ser casi imperceptibles a los humanos, son diestros en el uso del arco y la espada, una de sus principales misiones es proteger el hábitat en el que viven y para ello utilizan sus poderes mágicos.
 Por último, los elfos son inmunes a las temperaturas extremas y cualquier tipo de enfermedades, son casi inmortales lo único que los puede dañar y matar es la violencia o la pérdida de interés en la vida.





 



Capítulo 1∞

Era una simple mañana de verano, en mi opinión la más calurosa. Me levanté perezosa de la cama y bajé a desayunar. 
Perdonad, no me he presentado, mi nombre es Alexandra, tengo 15 años, soy castaña con ojos color miel, me encanta la mitología y la historia, lo sé, una niña de 15 años que le guste la historia es algo extraño.
Esta soy yo:

Bajé las escaleras y entré en la cocina.
- Buenos días dormilona.
+ Hola.- Dije preparándome un vaso de leche.
- Hija, date prisa sólo quedan 2 horas para irnos a Monte Roso.
+ Ya voy.
Terminé de desayunar, subí a mi habitación, me vestí e hice la maleta.
- ¡¡Mamá, ya estoy!!
Bajé corriendo con la maleta, salí y me monté en el coche al lado de mi hermano pequeño Miguel.
Después de 5 horas de sufrimiento viendo Dora la exploradora y Bob esponja, llegamos a una casa en medio del campo, era antigua pero acogedora. De pequeña me pasaba las tardes imaginando que era una casa encantada, con elfos, trolls, silfos, ninfas,... 
Bajé del coche corriendo, tenía que estirar las piernas.
Mi madre bajó y buscó la llave de la puerta, cuando la encontró abrió la puerta.
Salí corriendo hacia mi antiguo cuarto, todo estaba como yo lo dejé.Solté las cosas y me cambié de ropa porque como que no es muy aconsejable ir por medio del campo con short vaqueros y una camisa de tirantes. Decidí ponerme unas mallas negras con una básica verde de manga corta y me puse mis deportivas verdes, en el pelo me hice una simple trenza de espiga.Cogí mi mochila y metí una brújula por si me perdía, mi móvil, algo para picar, agua y por ultimo un poco de agua oxigenada, tiritas y vendas por si acaso.
Me colgué la mochila al hombro y bajé.
- ME VOY A DAR UN PASEO!.-Grité
+VALE, PERO SON LAS 5 ASÍ QUE A LAS 8 EN CASA
Salí saltando de la casa, antes en mi cuarto encontré un papel con un plano, entonces recordé que hice de pequeña un arco con flechas, el arco lo escondí dentro de un árbol cercano a la casa pero las flechas según el mapa las escondí en varios árboles.
Cogí el arco y empecé a buscar las flechas
Estuve buscando las flechas, y sólo encontré unas pocas como 6 aproximadamente, las metí en mi mochila de tal manera que si hubiera alguna emergencia las pudieran sacar al momento, probé mi puntería ya que llevaba ¿años? sin utilizar el arco.
- Humm, pues sigo teniendo puntería .- Dije tensando el arco y disparando a un círculo que había dibujado con una tiza que me había encontrado.